El arte textil de Taquile

Inscrito en 2008 sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2005).

Más información: UNESCO

La isla de Taquile, situada en el altiplano andino peruano (Lago Titicaca) es conocida por su artesanía textil realizada por hombres, mujeres y niños, cuyos productos son usados por todos de los miembros de la comunidad.

Su tradición de tejer se remonta a las antiguas civilizaciones inca, pukara y colla, por lo que mantiene vivos elementos de las culturas andinas prehispánicas. Los tejidos los hacen a mano o en telares prehispánicos de pedal. Las prendas más características son el chullo, un gorro de punto con orejeras, y el cinturón-calendario, un cinturón ancho que representa los ciclos anuales asociados a las actividades rituales y agrícolas el cual ha atraído el interés de muchos investigadores, pues representa elementos de la tradición oral de la comunidad y de su historia. 

Taquile tiene una escuela especializada para aprender la artesanía local, lo que contribuye a la viabilidad y a la continuidad de la tradición. El turismo ha contribuido al desarrollo de la economía comunitaria, que se basa principalmente en el comercio textil y en el turismo. Mientras que el turismo se considera como una manera eficaz de asegurar la continuidad de la tradición textil, la demanda creciente también se traduce en cambios significativos en cuanto al material, producción y significado. 

El patrimonio oral y las manifestaciones culturales del pueblo Zápara

Inscrito en 2008 sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2001) (Ecuador-Perú).

Más información: UNESCO

El pueblo Zápara vive en una de las regiones del mundo más ricas en biodiversidad de la selva amazónica (entre el Perú y Ecuador). Son los últimos representantes de un grupo etnolingüístico que comprendía muchas otras poblaciones antes de la conquista española. 

Han desarrollado una cultura oral rica en conocimientos de su entorno natural. También se expresa a través de mitos, rituales, prácticas artísticas y de su lengua. Esta, que es la depositaria de sus conocimientos y de su tradición oral, representa también la memoria de toda la región.

Cuatro siglos de historia marcados por la conquista española, esclavitud, epidemias, conversiones forzosas, guerras, deforestación han diezmado a este pueblo. Sin embargo, pese a ello, los Záparas han sabido preservar sus conocimientos ancestrales.

En el 2001, el número de Záparas no superaba los 300 (200 en Perú y 100 en Ecuador), de los cuales sólo 5, de más de 70 años, hablan aún la lengua zápara.

Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de las Comunidades Aymara de Bolivia, Chile y Perú

Seleccionado en 2009 sobre el Registro de programas, proyectos y actividades de salvaguardia.

Más información: UNESCO

El proyecto subregional propuesto tiene por objeto desarrollar medidas de salvaguardia para garantizar la viabilidad de las expresiones orales, música y conocimientos tradicionales (arte textil y tecnologías agrícolas) de las comunidades Aymaras de Bolivia (La Paz-Oruro-Potosí), Chile (Tarapacá - Arica y Parinacota, Antofagasta) y Perú (Tacna-Puno-Moquegua).

Las actividades, planeada para su implementación en el curso de cinco años, son: 

(i) identificación e inventario de los conocimientos tradicionales y las tradiciones orales de las comunidades aymara en las zonas seleccionadas, 

(ii) fortalecimiento de la lengua como vehículo de transmisión del PCI a través de educación formal y no formal, 

(iii) promoción y difusión de las expresiones orales y musicales Aymaras y 

(iv) fortalecimiento de los conocimientos tradicionales relacionados con la producción de las artes textiles y técnicas agrícolas tradicionales.

Estas cuatro líneas de acción del proyecto se han establecido como prioritarias por las comunidades Aymaras en las distintas fases de consulta y preparación del proyecto y será implementado con la plena participación de las comunidades, guiadas por los principios de la Convención de 2003. 

El proyecto tiene la intención de adoptar como estrategia de trabajo la creación de una red subregional e internacional compuesto por individuos, comunidades, grupos, gestores culturales, especialistas, organizaciones indígenas, centros de investigación, ONGs y los gobiernos, para promover el intercambio de experiencias, información y formación   a fin de fortalecer las capacidades en la región

La Danza de las Tijeras

Inscrito en 2010 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Más información: UNESCO

La danza de las tijeras se ha venido interpretado tradicionalmente por los habitantes de los pueblos y las comunidades quechuas del sur de cordillera andina central del Perú y, desde hace algún tiempo, por poblaciones de las zonas urbanas del país. Esta danza ritual, que reviste la forma de una competición, se baila durante la estación seca del año y su ejecución coincide con fases importantes del calendario agrícola.

La danza de las tijeras debe su nombre a las dos hojas de metal pulimentado, parecidas a las de las tijeras, que los bailarines blanden en su diestra. La danza se ejecuta en cuadrillas y cada una de ellas –formada por un bailarín, un arpista y un violinista– representa a una comunidad o un pueblo determinado. Para interpretar la danza, se ponen frente a frente dos cuadrillas por lo menos y los bailarines, al ritmo de las melodías interpretadas por los músicos que les acompañan, tienen que entrechocar las hojas de metal y librar un duelo coreográfico de pasos de danza, acrobacias y movimientos cada vez más difíciles.

La Huaconada, danza ritual de Mito

Inscrito en 2010 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Más información: UNESCO

La huaconada es una danza ritual que se representa en el pueblo de Mito, perteneciente a la provincia de Concepción, situada en la cordillera andina central del Perú. Los tres primeros días del mes de enero de cada año, grupos de hombres enmascarados, denominados huacones, ejecutan en el centro del pueblo una serie de danzas coreografiadas.

Los huacones representan el antiguo consejo de ancianos y se convierten en la máxima autoridad del pueblo mientras dura la huaconada. Ponen de relieve esta función tanto sus látigos, llamados “tronadores”, como sus máscaras de narices prominentes que evocan el pico del cóndor, criatura que representa el espíritu de las montañas sagradas.

En la danza intervienen dos clases de huacones: los ancianos, vestidos con atuendos tradicionales y portadores de máscaras finamente esculpidas que infunden respeto y miedo; y los más jóvenes, engalanados con indumentarias de colores y portadores de máscaras que expresan terror, tristeza o burla

La peregrinación al santuario del Señor de Qoyllurit’i

Inscrito en 2011 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Más información: UNESCO

En la peregrinación al santuario del Señor de Qoyllurit’i (Señor de la Estrella de Nieve) se mezclan elementos procedentes del catolicismo y del culto rendido a los dioses prehispánicos. Esta peregrinación comienza cincuenta ocho días después de la celebración del Domingo de la Pascua de Resurrección, cuando unas 90.000 personas de los alrededores de Cusco se ponen en marcha hacia el santuario, situado en la hondonada del Sinakara. 

La muchedumbre de peregrinos se divide en ocho “naciones”, correspondientes a sus pueblos de origen: Paucartambo, Quispicanchi, Canchis, Acomayo, Paruro, Tawantinsuyo, Anta y Urubamba. La peregrinación comprende procesiones con cruces que suben a la cumbre nevada de la montaña para luego descender, y también una procesión de veinticuatro horas de duración en la que la nación Paucartambo y la nación Quispicanchi llevan al pueblo de Tayancani las imágenes la Virgen Dolorosa y del Señor de Tayancani, a fin de celebrar la aparición de los primeros rayos del sol.

Los Cantos Eshuva de la etnia Huachipaire

Inscrito en 2011, en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia

Más información: UNESCO

Los Huachipaire son un grupo étnico indígena que habla el idioma Harakmbut y que viven en el sur de la selva tropical amazónica del Perú. Los cantos eshuva u oraciones cantadas son una expresión de los mitos religiosos Huachipaire, realizados para la curación o como parte de las ceremonias tradicionales, como el consumo de masato (una bebida tradicional hecha de yuca fermentada), o  el inicio de nuevos cantantes Eshuva. 

Según la tradición oral, las canciones eshuva se aprendieron directamente de los animales del bosque, y se cantan para invocar espíritus de la naturaleza para ayudar a aliviar la enfermedad, el malestar o promover el bienestar. Las canciones eshuva son realizadas sin instrumentos musicales y cantadas en el idioma Harakmbut, desempeñando un papel clave en la protección de la lengua y la preservación de los valores y la cosmovisión del grupo étnico. La transmisión se realiza por vía oral, cuando el cantante enseña a los aprendices la función específica de cada canción según la dolencia que se pretende curar. 

Conocimientos, técnicas y rituales vinculados a la renovación anual del puente Q’eswachaka

Inscrito en 2013 sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Más información: UNESCO

El puente colgante de cuerda Q’eswachaka une las dos laderas de un desfiladero del río Apurímac, situado en los Andes meridionales del Perú. Todos los años se renueva utilizando materias primas y técnicas tradicionales que datan de la época incaica. Las comunidades campesinas quechuas de Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue consideran que este trabajo en común no es solamente un medio para mantener en buen estado una vía de comunicación, sino que es también una forma de estrechar los lazos sociales que existen entre ellas.

El puente se considera un símbolo sagrado del vínculo que une a las comunidades con la naturaleza y con su historia y tradiciones, de ahí que su renovación anual vaya acompañada de la celebración de ceremonias rituales. Aunque la renovación del puente solamente dura tres días, de hecho estructura la vida de las comunidades participantes a lo largo de todo el año, ya que les permite comunicar entre ellas, reforzar sus vínculos seculares y reafirmar su identidad cultural

La fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno

Inscrito en 2014 sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Celebrada el mes de febrero de cada año en la ciudad de Puno, la festividad de la Virgen de la Candelaria comprende actos de carácter religioso, festivo y cultural que tienen sus raíces en tradiciones católicas y elementos simbólicos de la cosmovisión andina. Las fiestas dan comienzo a primeros de mes con la celebración de una misa al alba, a la que sigue una ceremonia de purificación ancestral. Al día siguiente por la mañana, tras un acto litúrgico, se transporta una imagen de la Virgen de la Candelaria para hacerla recorrer en procesión las calles de la ciudad con el acompañamiento de danzas y músicas tradicionales. Luego, las fiestas prosiguen con la celebración de dos certámenes en los que compiten unos 170 grupos de toda la región, que totalizan 40.000 bailarines y músicos aproximadamente.

Los participantes principales en esos certámenes son los habitantes de etnia quechua y aimara de las zonas rurales y urbanas de la región de Puno. Muchas personas oriundas de Puno que emigraron de la región vuelven a esta con motivo de las fiestas de la Candelaria, lo cual contribuye a reforzar en ellas un sentimiento de continuidad cultural. Tres federaciones regionales de practicantes de este elemento del patrimonio cultural colaboran en la organización de las festividades y en la preservación de las técnicas y conocimientos tradicionales relacionados con la danza, la música y la fabricación de máscaras. La transmisión a las generaciones más jóvenes de todos esos conocimientos se efectúa mediante la organización de ensayos musicales y coreográficos, y también mediante la creación de talleres para la fabricación de máscaras. Las fiestas finalizan con una ceremonia en honor de la Virgen, un concierto y misas de despedida.

Más información: UNESCO

La danza del wititi del valle del Colca

Inscrito en 2015 sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La danza del wititi del valle del Colca es un baile popular tradicional que guarda relación con el comienzo de la edad adulta. Reviste la forma de un ritual de cortejo amoroso y suelen interpretarla los jóvenes durante las festividades religiosas que se celebran a lo largo de la estación lluviosa. Las parejas de bailarines y bailarinas se alinean en filas y ejecutan diversos pasos al compás de la música. Las bailarinas llevan trajes finamente bordados con motivos naturales de colorido vistoso y van tocadas con sombreros característicos. Por su parte, los bailarines llevan dos faldas de mujer superpuestas, una camisa militar, un chal y sombreros con aditamentos.

La representación del wititi coincide con el inicio del ciclo de producción agrícola y simboliza el renuevo de la naturaleza y la sociedad. Esta danza consolida los vínculos sociales y la identidad de los pueblos del valle del Colca, que compiten para presentar los mejores conjuntos de danza, renovándola así continuamente y perpetuando al mismo tiempo su carácter tradicional. Los niños y los jóvenes aprenden el wititi mediante la observación directa, tanto en las escuelas como en las fiestas familiares celebradas con motivo de bautismos, cumpleaños y bodas. A nivel nacional, hay grupos de bailes folclóricos que también interpretan esta danza por haberla integrado en sus repertorios coreográficos.

Más información: UNESCO

 
Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de América Latina

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